La ambigua
relación de Xena y Gabrielle ha causado mucha controversia a lo
largo de la serie a causa de si contiene o no contenido subliminal
sobre su sexualidad, dividiendo a los fans entre los que advierten
este contenido y los que no, lo cual fue aprovechado por los
creadores de la serie, manejando la relación entre las protagonistas
de forma que a ninguna de las partes se le daba la razón.
Encontramos un
ejemplo de estas escenas particularmente comprometidas en el
capítulo 13 de la segunda temporada (The Quest - La búsqueda), en la
que hay una escena (a imagen de la película
Ghost)
en que Xena está poseyendo el cuerpo de Autolycus, Rey de los
Ladrones (uno de sus ocasionales compañeros de aventuras) y se
sustituye en cámara la imagen del ladrón por la de ella, de modo que
ambas amigas se ven directamente. Xena se acereca a Gabrielle, la
abraza, acercan sus labios... y hay un cambio de plano en el que un
muy sorprendido Autolycus se encuentra besando a Gabrielle, una vez
que el espíritu de Xena le restituye el control de su cuerpo. Hay
varias escenas más en las que creativos cambios de escenario,
interrupciones de último momento y otros recursos narrativos
mantienen el suspense sobre las características de esta relación.
También se encuentra una escena muy comprometedora en el capitulo
final ( Friend in Need II) cuando Gabrielle decide darle agua de una
fuente sagrada con los labios dando apariencia de un beso. |